¿Por qué los ataques automatizados apuntan a las mismas ubicaciones en cada computadora?
Respuesta breve: los atacantes no saben nada sobre su entorno específico, por lo que su automatización está escrita contra ubicaciones que existen prácticamente en todas las máquinas: carpetas de perfiles de usuario, letras de unidad y directorios de datos de aplicaciones. Esa previsibilidad es una debilidad que los defensores pueden aprovechar.
Los objetivos predecibles
- Perfiles de usuario y escritorios: en Windows,
C:\Users\[Username]contiene de manera confiable datos valiosos. Un script recorre cada directorio de usuario sin necesidad de comprender el sistema. - Letras de unidad: las herramientas automatizadas enumeran
C:\,D:\y más allá para encontrar recursos compartidos de red, unidades externas y particiones montadas para cifrar. - Carpetas de datos de aplicaciones: cada sistema operativo guarda credenciales, cookies y configuraciones en rutas conocidas, objetivos principales para el robo de credenciales.
Convertir la previsibilidad en contra del atacante
El patrón de ataque no es reflexivo; es un barrido contundente de ubicaciones bien conocidas. Cyber Crucible monitorea exactamente esos puntos de entrada conocidos de robo de identidad y robo de datos. Cualquier programa que acceda a datos en esas ubicaciones —junto con sus procesos principales y secundarios y las bibliotecas asociadas— tiene su intención evaluada en una fracción de segundo, y es interceptado si esa intención es maliciosa.